Aquí vemos a un maníaco en un manicomio, valga la rebundancia. Pero no es un loco cualquiera, es Hannibal Lecter, y está en prisión... Pero le ha dado tiempo a cortarle la pierna a un pobre pastor que deberia de estar adorando al niño Jesús...
Y en la otra parte vemos a un ahorcado y congelado San José, viendo desde arriba mientras agoniza como el león malo del Rey León se zampa a la mula, ¡que mala ostia!
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